Toda la programación de ‘Camino a FIDOCS 30’ es gratuita. Para las funciones en la Cineteca Nacional de Chile debes reservar tu entrada online, el enlace está disponible aquí.
El documental narra los acontecimientos ocurridos durante el primer año del gobierno de la Unidad Popular en orden cronológico.
El año 2012, tras la partida del cineasta francés Chris Marker, Patricio Guzmán publicó un texto titulado ‘Lo que le debo a Chris Marker’. Le debía, entre otras cosas, el impulso que permitió que en la década de los setenta su ópera prima ‘El primer año’ se estrenara en Francia internacionalizando su carrera.
Hoy, nos toca pensar en Lo que le debemos a Patricio Guzmán.
Esta deuda, que fue en realidad su regalo al cine mundial, comienza mucho antes de fundar FIDOCS. Se remonta a sus primeras experimentaciones cinematográficas en el Instituto Fílmico de la Universidad Católica y en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid y, por supuesto, a ‘El primer año’.
En esta película, Patricio Guzmán acompaña los primeros doce meses del gobierno de Salvador Allende. Guiados por una voz en off recorremos el país junto a comunidades mapuche que recuperan sus tierras, mineros que celebran la nacionalización del carbón, pescadores y campesinos que intentan explicar las transformaciones que están viviendo. Guzmán registra un presente todavía abierto, impulsado por la esperanza, pero también marcado por las estrategias de la oposición para obstaculizar el proceso: el pánico financiero, la fuga de capitales y los atentados terroristas. La película no conoce aún el desenlace, pero alcanza a reconocer las fuerzas y contradicciones que terminarían por definirlo.
Después vendrían el golpe de Estado, el exilio, ‘La batalla de Chile’ y muchas otras películas que preservaron la memoria de un país que muchos han intentado borrar. Y en 1997, a siete años del retorno a la democracia, ese mismo impulso lo llevó a crear el Primer Festival Internacional de Cine Documental en Chile, que posteriormente adoptaría el nombre de FIDOCS. En un contexto aún marcado por los silencios de la dictadura, con Pinochet todavía al mando del Ejército y sin espacios de exhibición para el cine de no ficción, crear un festival fue también una forma de activar la memoria, promover la discusión y observar críticamente el presente. Su propósito era acompañar a quienes filmaban en soledad, crear un espacio de encuentro, despertar nuevas vocaciones y acercar otras formas de cine al público. FIDOCS abrió así un camino para muchas otras películas y cineastas.
Patricio Guzmán (1941-2026) dedicó su carrera al cine documental. Sus películas, exhibidas en numerosos festivales, le valieron reconocimiento internacional. Entre 1972 y 1979 realizó ‘La batalla de Chile’, una trilogía sobre el gobierno de Salvador Allende y su caída, que sentó las bases de su cine. En su extensa carrera, varias de sus películas fueron estrenadas en el Festival de Cannes: ‘La batalla de Chile’, ‘El caso Pinochet’, ‘Salvador Allende’, ‘La nostalgia de la luz’ y ‘La cordillera de los sueños’. Con esta última ganó el Ojo de Oro en Cannes en 2019 y fue el primer documental en ser premiado con un Goya a la mejor película iberoamericana en 2022. Con ‘La nostalgia de la luz’ recibió el Gran Premio de la Academia Europea en 2010, mientras que ‘El botón de nácar’ obtuvo el Oso de Plata en el Festival de Berlín en 2015. Su película ‘Mi país imaginario’ fue seleccionada para el Festival de Cannes 2022. En 2023 recibió el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales. Patricio Guzmán, fue el fundador y primer director del Festival Internacional de Documentales de Santiago.