Una maleta encontrada con películas de 8 mm filmadas por su abuelo hace más de ochenta años es el punto de partida para un viaje hipnótico, donde el archivo familiar se vuelve fantasmagoría. El director se encuentra con su bisabuela, María Tupper, artista plástica que practicó ejercicios rosacruces, se contactó con espíritus e incluso tuvo clases póstumas con su profesor de pintura. A través de un juego con sus archivos de textos, dibujos, fotografías y pinturas, crea una experiencia inmersiva de espiritismo.
El cine nace en plena fiebre espiritista, no por casualidad. Los trucos clásicos de Méliès, las dobles exposiciones, los cuerpos que se esfuman frente a la cámara, fueron una forma de manifestar lo invisible, de ir más allá de las lógicas físicas, pero también de embalsamar el tiempo. En ‘Los fantasmas de María’, Nico Superby vuelve sobre esa posibilidad a partir de una maleta con películas 8 mm filmadas hace más de ochenta años, donde aparece su bisabuela, María Tupper, pintora y médium. A ese material mudo, Superby le suma una capa sonora, acrecentando su dimensión espectral, mientras el montaje va tomando forma de una sesión espiritista en la que las películas domésticas, las cartas, los diarios, hablan desde otro tiempo hacia el presente. Un viaje hipnótico, donde las maneras de María de manifestar su espiritualidad dialogan con el ejercicio de mantenerlas vivas.
Mao Osorio, asistente de programación FIDOCS 30
Nico Superby es artista, cineasta y docente. Estudió Cine en la Escuela de Cine de Chile, Dirección de Arte en ESCAC (Barcelona) y Licenciatura en Cine Documental en UAHC. Sus obras se orientan al cine experimental, la animación y el documental. Destaca la serie de videos ‘Recetario/Papeles Sádicos’, realizada junto al artista Juan Pablo Langlois y ganadora del Premio Altazor 2012 en Artes Mediales, y su primer largometraje, ‘Isidora’ (2012), sobre la dramaturga Isidora Aguirre.