Esta es la historia de un cineasta, Alain Cavalier. Siempre con la cámara en la mano, sigue filmando la vida con pasión, aprendiendo todavía sobre sí mismo y, especialmente, sobre los demás. Sin embargo, envejece y ve cómo su rapidez, su vitalidad, su audacia y su desenfado comienzan a desvanecerse. Con un leve nudo en la garganta, pero sin dejar de reír, lleva un diario en video de su despedida del cine. Esta será su última película.
Antes de convertir su vida en un diario fílmico, Alain Cavalier trabajó como asistente de Louis Malle y dirigió ficciones protagonizadas por Romy Schneider, Alain Delon y Catherine Deneuve. Con los años, fue reduciendo los equipos y acercando la narración a su propia experiencia. Las cámaras digitales le dieron la libertad de filmar en solitario y desarrollar un cine íntimo, donde los gestos, los objetos y los encuentros cotidianos se convirtieron en materia cinematográfica.
A sus 95 años, en ‘Merci d’être venu’, su vigesimocuarto largometraje, reúne imágenes y conversaciones registradas durante los últimos quince años. Una paloma agonizante, un papel manchado con sangre, una nube con forma de jabalí: los afectos, las pérdidas y la fragilidad del cuerpo conviven con el humor y la curiosidad. Cavalier, en este testamento fílmico, vuelve a reflexionar sobre su oficio como cineasta y su lugar en el mundo, ofreciendo una lúcida despedida y un homenaje a la vida terrenal.
Presente en FIDOCS desde sus primeras ediciones, Cavalier regresa para cerrar nuestra trigésima edición con una película sobre el paso del tiempo y la capacidad del cine para conservar sus huellas. «Gracias por venir»: una frase dirigida a sus espectadores que, al terminar el Festival, también haremos nuestra.
Martín Castillo Fort, director artístico FIDOCS 30
Alain Cavalier (1931, Vendôme, Francia) es un director y guionista francés. Con más de seis décadas de trayectoria, se consolidó gracias a un estilo despojado y a una búsqueda constante de la sencillez formal. Tras pasar de la ficción a los diarios filmados, ha desarrollado una obra íntima, libre de las convenciones industriales. Su cámara ligera capta la realidad con una aguda atención al gesto, al tiempo y a la presencia, y hace de cada película una experiencia singular. En su filmografía destacan ‘Thérèse’ (1986), ganadora del Premio del Jurado en Cannes; ‘Le Filmeur’ (2005) y ‘Pater’ (2011). ‘Merci d’être venu’ (2026) se presentó en la Quincena de Cineastas de Cannes y se presenta como el último episodio de su diario cinematográfico.