All screenings at 'Camino a FIDOCS 30' are free. For screenings at the Cineteca Nacional de Chile, you must reserve your ticket online; the link is available here.
In 1997, in a Chile still trapped in a perpetual transition, Patricio Guzmán founded FIDOCS. Under the name 'First International Documentary Film Festival in Chile', its first edition was held at the Goethe-Institut, as its sole venue.
Among the activities of that inaugural edition, the 'First Retrospective of Chilean Documentary Cinema' stood out, a selection that recovered fundamental works by filmmakers such as Sergio Bravo, Héctor Ríos, Carlos Flores, and Ignacio Agüero. The following year, a second retrospective was programmed, expanding the historical scope and incorporating new films and filmmakers. Both exhibitions constituted one of the first systematic efforts to rescue, exhibit, and foster dialogue about a fundamental part of Chile's audiovisual heritage.
As part of the celebration of FIDOCS' thirtieth edition, we revisit this foundational retrospective, revisiting some of the films that helped define the Festival's identity and allowed us to rediscover a documentary tradition as diverse as it is essential. More than a re-release, this program functions as a 'Retrospective of the Retrospective': works that bring together different eras—the time of their creation, that of the first retrospective, and the present—to observe, through their images, what remains unchanged and what has yet to fully transform.
Entre fines de los años cincuenta y los últimos años de la dictadura, estas cinco películas recorren más de tres décadas de desigualdad y organización popular. Desde las familias que levantaron la población La Victoria en ‘Las callampas’ (1957) hasta la incertidumbre con que los jóvenes de La Pincoya miran el futuro en ‘Caminito al cielo’ (1989), la ciudad es observada desde sus márgenes y la experiencia de quienes los habitan. ‘Herminda de la Victoria’ (1969) y ‘Campamento Sol Naciente’ (1972) registran las tomas de terreno y la fuerza de la vida comunitaria, mientras el montaje de ‘Venceremos’ (1970) contrapone las formas de vida de distintos sectores de la sociedad, haciendo visibles la desigualdad y la polarización política del país. Reunidas, estas obras dibujan un recorrido que va desde la fuerza de lo colectivo y la construcción compartida de nuestra sociedad, hasta el desarraigo individual y la pérdida de horizontes comunes que dejó la dictadura.
Las callampas
El 26 de octubre de 1957, un incendio nocturno transforma en escombros las casas de más de 30 mil habitantes de una “población callampa” a orillas del Zanjón de la Aguada, en Santiago. Las viviendas quemadas sumen a los adultos y los niños en un estado de desesperación. Entre el barro y la miseria, se preguntan:¿Valdrá la pena levantar esto otra vez?
Herminda de la victoria
A fines de los años 60, cientos de personas en situación de extrema pobreza se tomaron terrenos en la periferia de Santiago con el fin de construir sus viviendas. Los pobladores fueron desalojados violentamente por Carabineros y en medio del enfrentamiento murió Herminda, una niña de pocos meses. A través de los relatos de sus habitantes, entre ellos, su madre, el documental reconstruye los acontecimientos y muestra las condiciones de vida de quienes habitan el asentamiento.
Venceremos
Collage audiovisual que retrata las profundas desigualdades sociales que atraviesa Chile a comienzos de los años 70 y la violencia implícita en la vida cotidiana. El documental culmina con una celebración popular: el 4 de septiembre de 1970, las calles de Santiago se llenan de personas que festejan el triunfo de Salvador Allende.
Campamento Sol Naciente
El lunes 3 de abril de 1972, un grupo de mujeres lideradas por Olga Pradenas Cerda reemplazó un cartel que decía “No entrar. Terreno particular” por una bandera de Chile. Habían intentado comprar el terreno en más de una ocasión, pero sus dueños elevaban continuamente el precio. Ante las precarias condiciones en que vivían y la imposibilidad de acceder a una vivienda, decidieron tomarlo. Así nació el Campamento Sol Naciente, el primero liderado solo por mujeres.
Caminito al cielo
En la población La Pincoya, a fines de los años ochenta, un grupo de jóvenes de la Villa Wolf conversa sobre el futuro, el trabajo, el amor, el sexo y las drogas. A través de sus testimonios, rutinas y puestas en escena de su mundo personal, social y marginal, son ellos mismos los que construyen su mirada sobre la realidad que viven.
Un trabajo realizado gracias al programa de salud Soinde, consultorio de Conchalí y centro cultural La Ventana.