Toda la programación de ‘Camino a FIDOCS 30’ es gratuita. Para las funciones en Sala K / U. Mayor debes reservar tu lugar completando un formulario de inscripción disponible en el enlace que te compartimos aquí próximamente.
A lo largo de sus veintinueve ediciones, FIDOCS ha sido una vitrina para nuevas generaciones de cineastas. Esta selección reúne algunas de las primeras obras de realizadores que encontraron un lugar en el Festival durante sus inicios, invitándonos a revisar el origen de trayectorias fundamentales del cine chileno contemporáneo.
La primera sesión reúne a dos cineastas pertenecientes a una generación que se distanció de las formas tradicionales del registro documental para explorar nuevos lenguajes. En su ópera prima, ‘Ningún lugar en ninguna parte’, José Luis Torres Leiva construye una mirada personal sobre los espacios y quienes los habitan. Inspirado por los hermanos Lumière, explora el tiempo, la duración de los planos, el sonido, los gestos cotidianos y los límites entre el registro documental y la puesta en escena. Desde otro punto de partida, ‘Remitente: una carta visual’ de Tiziana Panizza, segunda parte de la trilogía ‘Cartas visuales’, nace como un ensayo epistolar cercano al cine de Chris Marker o Jonas Mekas, en el que archivos personales y ajenos adquieren otros sentidos a través del montaje, en un territorio donde lo cercano se encuentra con lo desconocido.
Ya sea desde el Súper-8 o el digital, Tiziana Panizza y José Luis Torres Leiva entienden el cine como una artesanía, una forma de trabajo íntima y directa. Al mismo tiempo, sus procesos, están abiertos al azar y a los encuentros inesperados. Desde búsquedas distintas, ambos forman parte de una nueva rama del documental chileno, en la que la experimentación permite entrelazar lo personal y lo colectivo, la forma y el sentido.
Remitente: una carta visual
Cuando era niña y tenía que pedir un deseo, siempre era el mismo: conocer a la otra parte de mi familia que vivía en Italia. Imitando a mi nonna italiana, escribí decenas de cartas a estas personas que no conocía, les contaba mi vida cotidiana en la ciudad donde nací. Este documental es una carta, desde Chile a Italia, en un último intento por recuperar un antiguo rito de familia.
Ningún lugar en ninguna parte
‘Ningún lugar en ninguna parte’ puede tratar de muchos temas. Es un recorrido personal a través de la imagen y el tiempo. Es el retrato contemplativo del barrio «La Matriz» en Valparaíso. Es el encuentro entre realidad y ficción. Es un ensayo musical. Es la constante búsqueda por encontrar una verdad en el documental. Es un documental de interrogantes más que respuestas.